viernes, 4 de noviembre de 2011

Ten ojo :)

¿Quién tiene las llaves,
las puertas del cielo,
quién es el que juzga
a los malos y a los buenos?
Cuentame, dime, dime la verdad, ¿tu lo sabes? yo no.
Cosas de la vida normal y nos cuestionamos por qué, a esto no te puede ayudar nadie, solo tú, te ves la única a la que le importan algo las cosas, te ves atrapada en un pozo sin fin del que nadie te ayuda a salir, siempre igual: tu para todos pero... ¿quien por tí?
Hay dos formas de ver la vida en esta situación:
  1. Te consuelas con: haz el bien por los demás sin esperar nada a cambio, vale, son unas palabras muy bonitas, te las puedes aplicar, pero... ¿quién va a hacer algo por tí sin esperar nada a cambio? la respuesta es muy corta ya que implica a pocas personas, las que te quieren (pero de verdad, no los que hoy te dicen te quiero y mañana no te miran a la cara), tus amigos, y un par más.
  2. Espabilas , echas cara y dices: si quieres tú algo, no seré yo la que te lo dé ahorrándote esfuerzo alguno, NO, vienes y me ayudas, que quien algo quiere algo le cuesta. Punto en boca.
Siguiendo esta segunda solución, el mundo sería mucho más fácil para todos (o al menos para los que se lo curran) y se estaria más cómodo al ver que alguien por el que tú hiciste algo antes, te esta ayudando y esta haciendo algo por tí, por que tú le abriste los ojos, por que te considera una persona respetable y sincera, que te ayuda en momentos determinados.
Lo siento decier pero en verdad, ni yo misma entiendo del todo lo que e escrito, tal y como me a salido del corazón, pero creo que se puede resumir en muy pocas palabras:
Ayuda, pero sólo a quien se lo merece y con los aprovechados... ábreles los ojos :)

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